12
Jun
2026
La pasión y la determinación producen sus frutos
Graduada del programa de Zootecnia nos cuenta cómo logró sobrepasar las dificultades académicas y convertir cada obstáculo en una valiosa oportunidad.
Leydi Patarroyo recuerda que su paso por la Universidad de Cundinamarca no estuvo marcado por las mejores calificaciones, pero sí por una profunda pasión por los animales, el campo y el cuidado del medio ambiente, antes de estudiar Zootecnia realizó un técnico pecuario en el SENA, experiencia que le permitió confirmar su vocación profesional.
Su proceso académico tuvo desafíos y le tomó más tiempo del esperado graduarse, sin embargo, nunca abandonó su propósito. Su trabajo de grado estuvo enfocado en la fauna silvestre y en la elaboración de un manual de manejo del tití gris, investigación que marcaría un punto de partida en su historia.
Gracias a una convocatoria institucional, obtuvo una beca para viajar a México y desarrollar parte de su proyecto académico relacionado con una nutria endémica de ese país, era la primera vez que salía de Colombia y aquella experiencia despertó en ella una nueva pasión, conocer el mundo. “Estaba emocionada, la Universidad me dio una oportunidad que transformó mi vida, allí conocí profesionales, aprendí muchísimo y descubrí algo que no sabía de mí, me apasionaba viajar y conocer otras culturas”, expresó.
Durante su estancia en México descubrió oportunidades profesionales que la motivaron a soñar con una carrera internacional, sin embargo, un obstáculo inesperado frenó sus planes, no dominar el inglés le impidió acceder a una oportunidad laboral que parecía estar al alcance de sus manos. De regreso a Colombia atravesó momentos de frustración, pero decidió convertir esa dificultad en un nuevo reto, sin recursos para costear cursos especializados, buscó alternativas gratuitas para aprender inglés mientras adquiría experiencia profesional en el sector pecuario. “Decidí que iba a aprender inglés y que iba a volver a intentarlo”, aseguró.
La vida volvió a sorprenderla cuando surgió la posibilidad de viajar a Australia, con apoyo familiar y un crédito educativo, llegó a ese país con la intención de estudiar inglés durante ocho meses y luego regresar a México, sin saberlo, aquella decisión cambiaría por completo su destino, lo que parecía una estancia temporal se convirtió en una experiencia de nueve años, durante ese tiempo desempeñó diversos trabajos, desde limpieza y atención al público hasta cuidado de niños y mascotas, mientras fortalecía su dominio del idioma y se adaptaba a una nueva cultura.
Con el paso de los años, Leydi logró ingresar a la industria de los caballos de carrera, uno de los sectores que siempre había querido conocer, allí encontró una oportunidad para aplicar sus conocimientos, crecer profesionalmente y demostrar que la actitud y la perseverancia pueden abrir puertas en cualquier lugar del mundo. “Aprendí que los sueños requieren paciencia, muchas veces quería rendirme, pero cada experiencia me enseñaba algo”, dijo.
No todo fue fácil, la distancia de su familia, la pérdida de seres queridos, las dificultades económicas y algunos episodios de ansiedad y depresión pusieron a prueba su fortaleza, sin embargo, cada experiencia se convirtió en una lección que fortaleció su carácter y transformó su visión de la vida.
En Australia también descubrió nuevas pasiones como la fotografía, el senderismo, los viajes y la escritura, durante años plasmó en cuadernos y hojas sus emociones, aprendizajes y reflexiones, sin imaginar que esas palabras algún día se convertirían en un libro., cuando parecía estar cerca de obtener la ciudadanía australiana, cambios en los requisitos migratorios modificaron sus planes. Después de analizar su situación, decidió cerrar ese ciclo y emprender una nueva aventura, recorriendo países como Japón, Indonesia, Vietnam, España y Emiratos Árabes Unidos a través de experiencias de voluntariado.
Durante esos viajes Leydi fortaleció su interés por compartir historias y creó su marca personal “Lamona Exploradora”, desde donde comenzó a narrar sus experiencias, conectar con otras personas y promover mensajes de crecimiento personal, resiliencia y transformación. Toda esa trayectoria quedó plasmada en “Visa Negada”, el libro que publicó para compartir los aprendizajes obtenidos durante años de viajes, desafíos y reinvenciones, la obra le abrió las puertas a escenarios académicos y conferencias donde inspira a otros a perseguir sus sueños y superar sus propios límites.
Hoy, Leydi regresa a la Universidad de Cundinamarca con un profundo sentimiento de gratitud, su mensaje para los estudiantes es claro, creer en sí mismos, tomar acción y entender que los sueños no dependen de las circunstancias, sino de la determinación con la que cada persona decide construir su propio camino.
